Save the Pangolin!

Pangolins are unique and extraordinary mammals characterised by their scaly skin, which protects them in the wild. Eight species of pangolins inhabit Asia and Africa: Indian pangolin, Chinese pangolin, Sunda pangolin, Philippine pangolin, tree pangolin or white-bellied pangolin, long-tailed pangolin or black-bellied pangolin, giant pangolin and Temminck’s ground pangolin.

The name pangolin derives from the Malay word ‘penggulung’, which means roller. This name is representative of how pangolins behave when they feel threatened, rolling up into a ball. Pangolins are solitary mammals and are primarily nocturnal. They inhabit various different types of forest such as tropical, limestone, bamboo, broad-leaf and coniferous forests. Grasslands and agricultural fields may also be suitable habitats for pangolins. Their diet consists of ants and termites.

According to the IUCN, pangolins are the world’s most trafficked mammal. Their popularity in the illegal wildlife trade is due to poachers selling them as meat and their scales being used in traditional medicine to treat psoriasis and poor circulation. Two species have been listed as Critically Endangered, the Chinese and Sunda pangolin. Indian and Philippine pangolins are Endangered and the four remaining species of pangolin are Vulnerable. These classifications reveal the threat pangolins face from extinction. With more than one million individuals being taken from the wild over the past decade, there is no better time than now to take action and help save the pangolin from extinction. We must give pangolins a voice.

A pangolin is taken from the wild every five minutes. On the 1st of February 2017, three tons of scales from African pangolins were seized from traffickers at Bangkok’s main airport. The scales were representative of 6,000 dead animals. This atrocity is worth more than $1 million dollars on the illegal market.

Since 2001, the Little Fireface Project team has been including pangolins in our survey work throughout Southeast Asia. These surveys include their wild habitat and sadly in the markets too. LFP Research Associate Dr Nabajit Das of the University of Guwahati is undertaking one of the first studies of pangolins in Assam, Northeast India.

On the 18th February a global pangolin day is being held in celebration of this incredible mammal. You can help save the pangolin from extinction by raising awareness of the cruelty imposed on this animal by:

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  • When traveling, don’t buy pangolin meat or products such as pangolin leather.
  • Support pangolin conservation and charities
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Written by Lucy Holland, LFP Volunteer

Mi proyecto de máster con the Little Fireface Project

Hola a todos! Mi nombre es Joana, y actualmente estoy estudiando un máster en Primatología en la Universitat de Girona y Fundació MONA, cerca de Barcelona. Mi interés por los loris me ha llevado a venir a realizar mi proyecto final en Indonesia, con the Little Fireface Project. Me siento muy afortunada de tener la oportunidad de estudiar estos increíbles primates en su hábitat natural y de tener el apoyo de este gran equipo! Es por eso que quiero compartir mi experiencia vivida hasta ahora aquí en Cipaganti.

Hace un poco más de dos meses que estoy viviendo en Cipaganti. Creo que es muy interesante el hecho de que vivamos integrados en la comunidad y que éste no sea sólo el sitio donde trabajamos. La vida aquí es muy diferente de a lo que estoy acostumbrada: no tengo realmente una rutina, en mi caso especialmente mi actividad se reparte entre el día y la noche. Como todos los voluntarios del proyecto, tomo parte en las observaciones de comportamiento de los loris que se hacen cada noche. Cada día se hace el seguimiento de al menos un individuo durante toda la noche, que es cuando ellos están activos. Un primer equipo formado por un guía local y un observador sale a las 5 de la tarde para encontrar al loris antes de que despierte, y es relevado a las 11 de la noche por un segundo equipo que continua con la observación hasta las 5 de la mañana. Especialmente este segundo turno puede ser duro a veces, cuando te tienes que mantener despierto bajo el frío y a menudo la lluvia durante toda la noche; pero tiene la recompensa de que te permite ver la salida del sol durante la vuelta a casa, y suele ser un espectáculo realmente bonito. Además, todo esfuerzo merece la pena cuando te da la posibilidad de observar a estos maravillosos animales moviéndose de un árbol a otro con una agilidad increíble, comiendo, buscando comida o, con un poco de suerte, interactuando con otros loris.

Durante la vuelta a casa después de la noche de observación nos encontramos con imágenes como ésta.

Gracias a esta antena y un receptor somos capaces de encontrar a los loris.

Estas observaciones nocturnas las combino con la toma de datos para mi proyecto, que está relacionado con la selección que hacen los loris de los sitios donde duermen. Como son animales nocturnos, esto significa que en este caso tengo que salir durante el día para conseguir los datos, mientras ellos duermen. Un día a la semana, uno de los guías del proyecto junto a un voluntario buscan el sitio donde está durmiendo cada uno de los loris que estamos estudiando, para registrarlo. Normalmente no podemos verlos, porque suelen dormir en árboles de follaje denso donde quedan escondidos, habitualmente bambú; pero estos loris llevan un collar que, con la ayuda de una antena y un receptor, permite a nuestros guías saber su posición. Para poder tener más cantidad de datos, he estado aprendiendo a utilizar este equipamiento, de forma que ahora soy capaz de encontrar a los loris por mí misma y así puedo obtener información complementaria a la salida que se hace cada semana. Durante mis primeras semanas aquí estuve haciendo este tipo de salidas con cada uno de los guías, y ellos fueron enseñándome cómo funciona el equipamiento y dándome consejos. Ahora ya puedo ir con otro de los voluntarios y hacer el papel de guía. Por supuesto, a mí aún me toma el doble de tiempo que a ellos encontrar a cada animal! Además, aún no conozco suficientemente bien los caminos de la zona, de manera que a veces acabamos siguiendo la señal que capta la antena campo a través y cruzando ríos por sitios bastante complicados, y después acabamos viendo que había un camino mucho más fácil… pero se dan situaciones divertidas y normalmente acabamos riéndonos!

Y por supuesto, además de trabajar también encontramos algo de tiempo para un poco de ocio con todo el equipo del LFP! Cada mes se trata de organizar alguna actividad para promover la cohesión del grupo, y también hemos tenido las celebraciones de algunos cumpleaños hasta el momento. La convivencia en Cipaganti es muy buena y tengo que decir que gracias a esta experiencia estoy conociendo a gente maravillosa. Definitivamente, recomiendo a cualquier persona que tenga interés en contribuir a la conservación de los loris hacer un voluntariado o realizar un proyecto con the Little Fireface Project!

Fotografía del equipo del LFP casi al completo durante una salida a unas aguas termales.

  • Joana Duran Tapia
  • Volunteer